
lunes, 23 de mayo de 2016
sábado, 7 de febrero de 2015
miércoles, 19 de noviembre de 2014
NOMBRES CON ORIGEN BÁRBARO, GODO.
Extraído de la pág http://www.elmundo.es/elmundo/2007/08/26/espana/1188138032.html
Especialista en toponimia, Hermógenes Perdiguero ha indagado en el terreno de la onomástica para determinar el origen y el significado de esos nombres. Tarea complicada -dice- porque muchos de ellos "proceden de una lengua como el germánico que ha desaparecido o que ha dado lugar a varias lenguas en la actualidad".
A pesar de que "la invasión de Hispania por los visigodos en el siglo VI dejó aquí muchos nombres germánicos, no se conoce bien el significado de los radicales o componentes originarios de algunos de ellos", explica este filólogo.
Con estas cautelas, establece algunos significados de nombres germánicos como Arnulfo: águila y lobo; Sindulgo:camino del lobo; Heriberto; ejército bueno.
Aun reconociendo que es cierto que "no suenan bien al oído" destaca sin embargo la belleza de sus significados
Del merovingio, lengua relacionada con la germánica y hablada por los francos proceden: Clodoaldo: fama y gobierno; Clodoveo: fama y lucha, o Clotilde: fama y batalla. Y del anglosajón: Edeltrudis: noble y fiel, leal; Etelvina: noble y amigo.
Y otros, de procedencia de lenguas mediterráneas como: Acisclo (latín): hacha pequeña; Antimo (griego): florido, flor; Baraquisio (hebreo): rayo, relámpago.
Aun reconociendo que es cierto que "no suenan bien al oído" destaca sin embargo la belleza de sus significados, y además "con estos nombres, no hacen falta apellidos", agrega con humor.
Fredesvinda, Clodoaldo o Baraquisio son solo algunos de los muchos nombres raros, y poco a poco en desuso, que llevan los habitantes del pueblo de Huerta de Rey en Burgos (España).
Se estima que en la localidad burgalesa de aproximadamente 900 pobladores hay 300 nombres fuera de lo común como Orencia, Sinclética, Tenebrina o Basilides, para ellas, o Rudesindo, Onesiforo, Floripes o Ursicinio.
“La invasión de Hispania por los visigodos en el siglo VI dejó aquí muchos nombres germánicos, no se conoce bien el significado de los radicales o componentes originarios de algunos de ellos”, señaló el especialista en toponimia, Hermógenes Perdiguero, natural de Huerta de Rey.
Sin embargo, varias de estas identidades extravagantes tienen significado y están reunidas en el “Diccionario de nombres propios” de Roberto Faure y en el “Diccionario de nombres de persona” de Josep María Albaigès.
A partir de tales textos se desprende que, por ejemplo, en el caso germánico, Arnulfo quiere decir águila y lobo; Sindulgo, camino del lobo; Heriberto, ejército bueno.
Del merovingio, lengua relacionada con la germánica y hablada por los francos, Clodoaldo es fama y gobierno; Clodoveo, fama y lucha; Clotilde, fama y batalla.
Del anglosajón, Edeltrudis significa noble y fiel; Etelvina, noble y amiga. De lenguas mediterráneas, Acisclo (latín) es hacha pequeña; Antimo (giego), florido; Baraquisio (hebreo), rayo o relámpago.
Otros nombres raros y que están desapareciendo por su desuso son Mainario, Edelberto, Esdras y Teófanes.
Fredesvinda, Clodoaldo o Baraquisio son solo algunos de los muchos nombres raros, y poco a poco en desuso, que llevan los habitantes del pueblo de Huerta de Rey en Burgos (España).
Se estima que en la localidad burgalesa de aproximadamente 900 pobladores hay 300 nombres fuera de lo común como Orencia, Sinclética, Tenebrina o Basilides, para ellas, o Rudesindo, Onesiforo, Floripes o Ursicinio.
“La invasión de Hispania por los visigodos en el siglo VI dejó aquí muchos nombres germánicos, no se conoce bien el significado de los radicales o componentes originarios de algunos de ellos”, señaló el especialista en toponimia, Hermógenes Perdiguero, natural de Huerta de Rey.
Sin embargo, varias de estas identidades extravagantes tienen significado y están reunidas en el “Diccionario de nombres propios” de Roberto Faure y en el “Diccionario de nombres de persona” de Josep María Albaigès.
A partir de tales textos se desprende que, por ejemplo, en el caso germánico, Arnulfo quiere decir águila y lobo; Sindulgo, camino del lobo; Heriberto, ejército bueno.
Del merovingio, lengua relacionada con la germánica y hablada por los francos, Clodoaldo es fama y gobierno; Clodoveo, fama y lucha; Clotilde, fama y batalla.
Del anglosajón, Edeltrudis significa noble y fiel; Etelvina, noble y amiga. De lenguas mediterráneas, Acisclo (latín) es hacha pequeña; Antimo (giego), florido; Baraquisio (hebreo), rayo o relámpago.
Otros nombres raros y que están desapareciendo por su desuso son Mainario, Edelberto, Esdras y Teófanes.
lunes, 10 de noviembre de 2014
LA CÁRCEL DE SAN VICENTE
La cárcel de San Vicente Mártir se encuentra en el interior de
moderno edificio recayente a la Pl.Almoyna, donde se ha abierto una
capilla que nos recuerda que según la tradición, es el lugar donde se
encontraba la cárcel donde fue encerrado San Vicente Martir en el siglo
IV. Bajo el edificio se han encontrado restos arqueológicos que reciben
el nombre de Cripta Arqueológica de la Cárcel de San Vicente.
Para investigar más: web cripta san vicente
leer el pdf
A
la capilla se accede a traves de una portada formada por un arco de
medio punto a la que flanquean dos columnas adosadas toscanas que
sostienen un entablamento de metopas y triglifos. Por encima de este, un
segundo cuerpo en cuyo nicho central encontramos una pequeña figura de
San Vicente Mártir obra del escultor valenciano Rafael Orellano.
[Interior
capilla de la Cárcel de San Vicente] La capilla que se dice fue mandada
construir por el propio rey don Jaime, esta dividido en su interior por
dos espacios separados por un arco apuntado. Al fondo de la estancia un
altar, y un panel de "socarrats" representando una escena del martirio
de San Vicente Mártir. En la clave de la bóveda encontramos la misma
escena que en el panel de azulejos, una representación del martirio del
santo, muy conocida y representada a lo largo de la historia. En la
misma el santo esta sujeto al potro mientras le clavan unos garfios para
romper su piel a tiras.
La Cripta arqueològica de la "Presó de
Sant Vicent Màrtir" custodia una capilla de época visigoda descubierta
en el curso de una excavación arqueológica. El edificio, que se
encuentra en excepcional estado de conservación, tiene planta de cruz y
cubierta abovedada, y en origen estaría unida a la catedral visigoda de
la época (siglos VI-VII), formando parte del recinto episcopal. El
hallazgo de dos grandes cistas de enterramiento en las esquinas al lado
del ábside y de una tumba en el crucero, enmarcada entre cuatro
soberbios canceles del presbiterio, lleva a pensar que la construcción
tuviera un carácter funerario. En su interior se creé estaría enterrado
un prelado valentino (Justiniano) de mediados del siglo VI. También se
han encontrado restos de la cabecera de la catedral visigoda.
El
edificio siguió en pie a lo largo del tiempo, siendo transformado en
época islámica en baños del recinto palatino musulman. A principios del
siglo XI se produjo una transformación importante del conjunto y quizás
el asolamiento de parte de sus estructuras a juzgar por el estrato de
derrumbe descubierto en las excavaciones, en el cual se hallaron gran
cantidad de cerámicas y objetos suntuarios, algunos de los cuales pueden
verse en la misma cripta.
Tras la conquista cristiana en
el año 1238 (siglo XIII), sobre los restos que quedaban en pie del
edificio (sólo el brazo norte del crucero), Jaime I mando edificar una
capilla, dedicada a san Vicente Mártir, pues todavía se conservaba
memoria de la vinculación del santo con el entorno, capilla que ha
llegado hasta nuestros días y a la que se accede por la plaza de la
Almoina.
Entre los elementos que encontramos en la cripta
figuran un fragmento de pintura mural romána con representación del dios
Mercurio, parte de un sarcófago esculturado paleocristiano, canceles
visigóticos fechados en el siglo VII asi como diversas piezas de
cerámica de los siglos X y XI.
La visita a la Cripta
Arqueològica de Presó de Sant Vicent Màrtir constituye una asombrosa
experiencia por la magnitud de los restos arqueológicos y por la
espectacularidad del audiovisual que los acompaña.
Para investigar más: web cripta san vicente
leer el pdf
LOS VISIGODOS EN VALENCIA
La historia de la ciudad de Valentia corre
pareja con la historia del Imperio Romano. A la época de espléndor
imperial siguió un periodo
paulatino de decadencia que acabaría con la irrupción en la ciudad de
Roma de los bárbaros godos de Alarico en el 410.
Para entonces el poder de Roma ya no llegaba a sus ciudades y Valentia
se encontraba en un periodo de decadencia e inseguridad,
conocido como periodo Bajo Imperial o Tardo Romano. En el año 476 las
tribus bárbaras destronan a Rómulo Augustulo, considerado
como el último emperador romano. Es lo que conocemos como la caida del
Imperio romano.
Desde principios del siglo V las tribus bárbaras se expanden por el todo el Imperio romano occidental. En Hispania penetran tres oleadas de pueblos bárbaros, los suevos, los alanos y los vándalos. Los vándalos pasan pronto al Norte de África, pero los suevos y los alanos permanecen en la península. Ya entre los años 409 y 418 los alanos efectúan correrías por la Cartaginense a la que pertenece el territorio valenciano y los suevos a su vez se establecen en la actual Galicia. Son momentos de falta de autoridad, descontrol e inseguridad.
Un nuevo pueblo también bárbaro pero aliado de Roma penetra en Hispania, los visigodos. En la Hispania tardo-romana el control lo ejercen los visigodos desde su capital en Toulouse, aunque este control no es completo ni mucho menos en toda la península. En el 507 Gesaleico es elegido rey de los visigodos y establece la capital de su reino en Barcino (Barcelona). Gesaleico lo podemos considerar el primer rey visigodo peninsular, aunque al igual que sus antecesores nunca tuvo el control completo de la península escapando grandes zonas a su control, por lo que el concepto de rey de Hispania puede ser bastante discutible, pero por lo menos nominalmente es el primer rey que establece su capital en territorio peninsular. Hacia los años 472 y 473 los alanos habían sido vencidos y el pueblo alano se desintegró. Los suevos aún permanecerán en la península aunque reducidos a su territorio gallego. Solo dos pueblos cuentan en la península los godos de religión arriana y los hispano-romanos de religión católica.
Pocas noticias son las que se tienen del periodo godo hispano. La mayoría de las veces son los restos arqueológicos encontrados (enterramientos y cerámica) o noticias referentes a la nueva religión que años atras mediante el Edicto de Tesalónica del 380 se habia hecho oficial en el imperio, la religión cristiana. En este periodo ocurre un hecho sorprendente, ante el vacio de poder de los autoridades civiles romanas, el espacio lo ocupa una nueva clase dirigente, la religiosa. Los obispos principalmente serán los encargados de velar no sólo por la ortodoxia religiosa, sino que asumiran un poder temporal que marcará el devenir de los siglos futuros.
Es de suponer que desde que comenzó la decadencia del imperio romano, el control sobre las provincias desaparece, Hispania, y Valentia en particular entraría en un estado de apatía y pobreza generalizado. Las familias adineradas huyen al campo y la gente humilde se convierte en más humilde. La llegada de los godos no supone un cambio cualitativo en la vida hispana y en el quehacer diario de la población hispano-romana. La nueva nobleza goda es escasa en numero en comparación con los hispanos-romanos. De todas maneras el control de la peninsula no es efectivo, en Galicia los suevos controlan su territorio y durante años los bizantinos del imperio romano oriental controlan la zona sur-este peninsular. Valentia parece que no llega a ser ocupada por los bizantinos de Belisario.
En cuanto a Valentia se refiere, la época goda es parca en noticias. El rey godo Leovigildo (572-576) destierra a su hijo Hermenegildo que se habia hecho católico (los godos eran arrianos) a Valentia, por lo que podemos entender que en ese periodo la ciudad de Valentia estaba firmemente controlada por los godos arrianos que ejercian su control desde su capital Toledo.
En las excavaciones realizadas en La Almoyna se ha podido encontrar el ábside de lo que se considera la Catedral visigoda valentina construida a mediados del siglo VI problablemente a iniciativa del obispo Justiniano (ca.entre 531-546) y en tiempos del rey godo arriano Teudis (entre 531-548). La ciudad tenia obispo propio y asi consta en algunas actas y concilios donde los obispos firman como titulares de la diócesis de Valentia, dependiente de Toledo. El obispo más conocido de este momento es Justiniano cuya firma aparece en un sinodo del año 546. Junto a la cabecera de la Catedral visigoda se ha encontrado un mausoleo, tal vez del propio Justiniano, que formaba conjunto con ella y que se considera estaba construida sobre el lugar del martirio de San Vicente Mártir, es la conocida en la actualidad como Cripta de San Vicente. Este mausoleo o cripta adoptaba forma de cruz griega, en el centro de ambos brazos se han encontrado restos oseos que se consideran son del obispo Justiniano, cuya fecha de defunción se considera hacia el año 560. Cerca de la Catedral visigoda también se ha encontrado un edificio de planta circular u octogonal que se cree pudiera tratarse del antiguo baptisterio.
Otro hecho remarcable del que nos habla la arqueología es la existencia ya en este época del complejo monástico de San Vicente de la Roqueta. La tradición nos cuenta que en este monasterio estuvo sepultado San Vicente Mártir. Es importante este hecho porque ello nos proporciona la certeza, de que podemos encontrarnos con el conjunto religioso más antiguo de la ciudad. La libertad de culto cristiano en el imperio romano se establece con Contastino en el año 306 por lo que no será como minimo hasta esta fecha cuando se construya el complejo de La Roqueta para que pueda albergar los restos del santo mártir.
Otro apunte arqueológico a tener en cuenta es la excavación durante estos últimos años de una casa rural perteneciente a algún miembro de la nobleza goda. Es interesante porque en lineas generales los godos sólo nos han dejado construcciones de tipo religioso y los edificios de uso civil e incluso palatino es bastante escaso. La casa situada en el Plá de Nadal en la localidad de Ribarroja está fechada en el siglo VII, un periodo en el que se considera que la peninsula ya estaba bajo control godo en su totalidad.
Desde principios del siglo V las tribus bárbaras se expanden por el todo el Imperio romano occidental. En Hispania penetran tres oleadas de pueblos bárbaros, los suevos, los alanos y los vándalos. Los vándalos pasan pronto al Norte de África, pero los suevos y los alanos permanecen en la península. Ya entre los años 409 y 418 los alanos efectúan correrías por la Cartaginense a la que pertenece el territorio valenciano y los suevos a su vez se establecen en la actual Galicia. Son momentos de falta de autoridad, descontrol e inseguridad.
Un nuevo pueblo también bárbaro pero aliado de Roma penetra en Hispania, los visigodos. En la Hispania tardo-romana el control lo ejercen los visigodos desde su capital en Toulouse, aunque este control no es completo ni mucho menos en toda la península. En el 507 Gesaleico es elegido rey de los visigodos y establece la capital de su reino en Barcino (Barcelona). Gesaleico lo podemos considerar el primer rey visigodo peninsular, aunque al igual que sus antecesores nunca tuvo el control completo de la península escapando grandes zonas a su control, por lo que el concepto de rey de Hispania puede ser bastante discutible, pero por lo menos nominalmente es el primer rey que establece su capital en territorio peninsular. Hacia los años 472 y 473 los alanos habían sido vencidos y el pueblo alano se desintegró. Los suevos aún permanecerán en la península aunque reducidos a su territorio gallego. Solo dos pueblos cuentan en la península los godos de religión arriana y los hispano-romanos de religión católica.
Pocas noticias son las que se tienen del periodo godo hispano. La mayoría de las veces son los restos arqueológicos encontrados (enterramientos y cerámica) o noticias referentes a la nueva religión que años atras mediante el Edicto de Tesalónica del 380 se habia hecho oficial en el imperio, la religión cristiana. En este periodo ocurre un hecho sorprendente, ante el vacio de poder de los autoridades civiles romanas, el espacio lo ocupa una nueva clase dirigente, la religiosa. Los obispos principalmente serán los encargados de velar no sólo por la ortodoxia religiosa, sino que asumiran un poder temporal que marcará el devenir de los siglos futuros.
Es de suponer que desde que comenzó la decadencia del imperio romano, el control sobre las provincias desaparece, Hispania, y Valentia en particular entraría en un estado de apatía y pobreza generalizado. Las familias adineradas huyen al campo y la gente humilde se convierte en más humilde. La llegada de los godos no supone un cambio cualitativo en la vida hispana y en el quehacer diario de la población hispano-romana. La nueva nobleza goda es escasa en numero en comparación con los hispanos-romanos. De todas maneras el control de la peninsula no es efectivo, en Galicia los suevos controlan su territorio y durante años los bizantinos del imperio romano oriental controlan la zona sur-este peninsular. Valentia parece que no llega a ser ocupada por los bizantinos de Belisario.
En cuanto a Valentia se refiere, la época goda es parca en noticias. El rey godo Leovigildo (572-576) destierra a su hijo Hermenegildo que se habia hecho católico (los godos eran arrianos) a Valentia, por lo que podemos entender que en ese periodo la ciudad de Valentia estaba firmemente controlada por los godos arrianos que ejercian su control desde su capital Toledo.
En las excavaciones realizadas en La Almoyna se ha podido encontrar el ábside de lo que se considera la Catedral visigoda valentina construida a mediados del siglo VI problablemente a iniciativa del obispo Justiniano (ca.entre 531-546) y en tiempos del rey godo arriano Teudis (entre 531-548). La ciudad tenia obispo propio y asi consta en algunas actas y concilios donde los obispos firman como titulares de la diócesis de Valentia, dependiente de Toledo. El obispo más conocido de este momento es Justiniano cuya firma aparece en un sinodo del año 546. Junto a la cabecera de la Catedral visigoda se ha encontrado un mausoleo, tal vez del propio Justiniano, que formaba conjunto con ella y que se considera estaba construida sobre el lugar del martirio de San Vicente Mártir, es la conocida en la actualidad como Cripta de San Vicente. Este mausoleo o cripta adoptaba forma de cruz griega, en el centro de ambos brazos se han encontrado restos oseos que se consideran son del obispo Justiniano, cuya fecha de defunción se considera hacia el año 560. Cerca de la Catedral visigoda también se ha encontrado un edificio de planta circular u octogonal que se cree pudiera tratarse del antiguo baptisterio.
Otro hecho remarcable del que nos habla la arqueología es la existencia ya en este época del complejo monástico de San Vicente de la Roqueta. La tradición nos cuenta que en este monasterio estuvo sepultado San Vicente Mártir. Es importante este hecho porque ello nos proporciona la certeza, de que podemos encontrarnos con el conjunto religioso más antiguo de la ciudad. La libertad de culto cristiano en el imperio romano se establece con Contastino en el año 306 por lo que no será como minimo hasta esta fecha cuando se construya el complejo de La Roqueta para que pueda albergar los restos del santo mártir.
Otro apunte arqueológico a tener en cuenta es la excavación durante estos últimos años de una casa rural perteneciente a algún miembro de la nobleza goda. Es interesante porque en lineas generales los godos sólo nos han dejado construcciones de tipo religioso y los edificios de uso civil e incluso palatino es bastante escaso. La casa situada en el Plá de Nadal en la localidad de Ribarroja está fechada en el siglo VII, un periodo en el que se considera que la peninsula ya estaba bajo control godo en su totalidad.
MUSEO DE LA BENEFICIENCIA: VISIGODOS
Puedes investigar en esta página http://www.museuprehistoriavalencia.es/ficha_museo_virtual.html?cnt_id=1255
todo lo que podemos ver en el museo de la Beneficiencia, la presencia de los visigodos en Valencia.
viernes, 7 de noviembre de 2014
sábado, 29 de octubre de 2011
LEOVIGILDO

En los dos siglos y cuarto de dominio visigodo en España, nadie más valorado y temido por sus contemporáneos que Leovigildo. Aunque fue el último de los reyes arrianos, su nombre es celebrado por Isidoro de Sevilla, la gran figura de los católicos antes de la invasión musulmana. Aunque mandó matar a su hijo Hermenegildo, rebelde y católico, los historiadores de la época de su otro hijo, Recaredo, convertido al catolicismo, valoran más al padre asesino que al hijo asesinado. Sólo mucho tiempo después, cuando ya la memoria de ambos se había borrado, San Hermenegildo, mártir, se impuso a Leovigildo.
Fue el primer visigodo que quiso ser rey al modo bizantino, es decir, romano, para lo cual empezó a vestirse de modo diferente; mejoró sustancialmente el código de Eurico, primero de los godos en España, anulando la ley que prohibía los matrimonios entre godos y romanos; acuñó moneda con su efigie y la de sus hijos; restableció las finanzas; unificó casi totalmente la Península en torno a Mérida y Toledo tras derrotar a todo el mundo, dentro y fuera de sus fronteras; en fin, a su muerte, en el 586, España era otra.
RECAREDO EL PRIMER REY CATÓLICO

Desde que heredó el trono, Recaredo continuó la tarea que había emprendido su padre y que tenía como fin la unificación o, por lo menos, la paulatina fusión de las dos etnias hispanas: la indígena romanizada y la germánica invasora, menos romanizada y de distinta confesión religiosa, aunque también cristiana: el arrianismo.
Hasta Leovigildo, estuvieron separadas incluso legalmente, con prohibición expresa del matrimonio, la mayoría hispanorromana y la minoría hispanogoda. Como su padre fracasó en la unificación religiosa en torno al arrianismo, tanto por las malas como por las buenas, Recaredo, después de convocar un concilio arriano en el 587 y de promover un acuerdo entre los obispos arrianos y los católicos, dio el paso decisivo bautizándose católico y proclamando el catolicismo religión de Estado en el III Concilio toledano, cuya máxima figura en lo religioso fue san Leandro, obispo de Sevilla que había respaldado la rebelión de Hermenegildo e Ingunda y que había resistido los ofrecimientos de Leovigildo para una fusión teológica entre arrianismo y catolicismo aceptando la divinidad de Cristo pero no la del Espíritu Santo. No cedieron los católicos y se rindieron los arrianos.
En ese concilio abjuraron expresamente el arrianismo y consagraron una especie de cesaropapismo que si, en un primer momento, trajo la paz y la promesa de una prosperidad tanto política como religiosa, años más tarde y bajo otros reyes supuso la corrupción tanto de la Iglesia como del Estado.
CARACTERÍSTICAS DEL ARTE VISIGODO

Su arquitectura sigue utilizando la piedra sillar, de tradición clásica, asentada a hueso (esto significa que no utilizan ningún tipo de argamasa para unir las piedras), y el arco de herradura (con peralte, es decir que el arco está elevado por la base) empleado ya en casos romanos.
Los edificios que nos han llegado son pequeñas iglesias rurales, con diseño basilical (las basílicas son construcciones de origen romano divididas en tres naves longitudinalmente), aunque con ciertas peculiaridades: incorporando la iconostasis (cancel de separación entre la nave y el altar en los templos cristianos ), y añadiendo dos cámaras simétricas en las cabeceras.
El espacio interno solía dividirse en tres naves, cubiertas con cañón, arista, apoyadas sobre gruesos muros con pocos y pequeños vanos.
Sus construcciones más importantes son del siglo VII:
Ermita de Santa María en Quintanilla de la Viñas (Burgos)http://www.jdiezarnal.com/quintanilla.html
San Pedro de la Nave (Zamora) http://www.jdiezarnal.com/sanpedrodelanave.html
San Juan de Baños (Palencia) http://www.jdiezarnal.com/sanjuandebanos.html
Santa Comba de Bande de planta de cruz griega (Orense) http://www.jdiezarnal.com/santacombadebande.html
Respetan la civilización romana y su arte.
Muros de sillería muy bien trabajados a hueso, con muy pocos huecos.
Utilizan el arco de herradura de influencia oriental, que se distingue del musulmán porque se prolonga un tercio en lugar de un medio.
Uso de columnas y pilares como soportes. Capiteles corintios muy simples o troncocónicos invertidos, con gruesos cimacios que anclan en los muros.
Adornan con impostas y fajas decorativas.
Decoración a base de frisos de roleos, esvásticas y temas vegetales y animales.
Pequeños pórticos a los pies o en los laterales.
Utilizan cubiertas abovedadas, bien de cañón o de aristas y pequeñas cúpulas de tradición bizantina.
No hay plantas fijas en los edificios, son muy variadas: basilical, de cruz latina, de cruz griega inscrita en un rectángulo…
Los ábsides son de planta cuadrada y a veces tienen el crucero cubierto con cúpula.
Tienen espacios compartimentados en el interior, tanto en planta como en alzado. Sobre el ábside hay pequeñas habitaciones interiores, pueden ser cámaras del tesoro o celdas de penitencia.
Cuando construyen, aprovechan los restos de otras edificaciones romanas como capiteles, columnas… A esta técnica se le denomina “de acarreo”.
TESORO DE GUARRAZAR
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Está formado por coronas y cruces votivas, que los reyes visigodos ofrecen a la iglesia.
Se halló entre los años 1858 y 1861 en Guadamur, muy cerca de Toledo.
Las piezas más valiosas del tesoro, fueron las coronas de Recesvinto y Suintila, las dos de oro, con incrustaciones de zafiro y perla.
TESORO DE TORREDONJIMENO

Es un tesoro de los visigodos, formado por coronas votivas, posiblemente dedicadas a las santas Justa y Rufina, que los reyes ofrecen a la iglesia. Este tesoro es más grande que el Tesoro de Guarrazar.
Se encontró en el año 1926 cerca de la Ermita de la Consolación, en Torredonjimeno, por un campesino, que trabajaba en el campo
ARTE VISIGODO EN ESPAÑA
Principales monumentos del arte visigodo en España
ARTE VISIGODO: SAN JUAN DE BAÑOS
LOS VISIGODOS: ORIGEN Y EXPANSIÓN

http://usuarios.multimania.es/reinosmedievales/godotolosa.htm
El asentamiento de los visigodos
Los pueblos germánicos que invaden la Península Ibérica y, sobre todo, los visigodos, se insertaron plenamente en las estructuras de la época romana, lo que significa que cuando llegaron a Hispania estaban muy romanizados. El único cambio decisivo fue a nivel político, pues el poder ejercido antes desde Roma, ahora se ejercerá desde Toledo sobre un territorio que prácticamente coincidía con los límites de la Península. Se puede decir que en la España visigoda se acentúan las transformaciones económicas y sociales ya iniciadas en la época del Bajo Imperio Romano (crisis de los siglos III y IV), que preludiaban la sociedad feudal. Es decir: ruralización progresiva e intensificación de las relaciones de dependencia personal.
Podríamos añadir que en estos siglos se ponen los cimientos de una cultura fuertemente impregnada por lo eclesial, debido al papel creciente que ejerce la Iglesia.
Digamos, por último, que algunos historiadores piensan que la Edad Media comienza en España el 711, porque los visigodos no rompen nada, continúan con los parámetros del Bajo Imperio. Los pueblos bárbaros presionaban los confines del imperio desde fines del siglo III d.C. Roma utiliza dos sistemas para neutralizar a estos pueblos:
•aceptarlos en las filas del ejército romano, concediéndoles la ciudadanía
•aceptarlos como “socii” (aliados) dentro de sus fronteras. Es el caso de los visigodos, que se asentaron en la Galia. En el 415 los visigodos, por encargo de los romanos, intentaron expulsar o someter a suevos, vándalos y alanos desde la Tarraconense, que aún estaba en manos romanas. En el 418 firman un pacto con Roma, abandonan la Península y se establecen en la Galia, con centro en Tolosa. En el 507 son derrotados por los francos en la batalla de Vouillé y se ven obligados a salir y venir a Hispania, conservando en la Galia una pequeña franja, la Septimania. Entraron unos 100 ó 150.000 para dominar a una población hispanorromana en torno a los seis millones.
REYES VISIGODOS
Alarico I (395-415)
Ataúlfo (410-415)
Sigérico (415)
Walia (415-418)
Teodorico (418-451)
Turismundo (451-453)
Teodorico II (453-466)
Eurico (466-484)
Alarico II (484-507)
Gesaleico (507-510)
Amalarico (510-531)
Theudis (531-548)
Theudisclo (548-549)
Agila I (549-551)
Atanagildo (551-567)
Liuva I (567-572)
Leovigildo (572-586)
Recaredo (586-601)
Liuva II (601-603)
Witérico (603-610)
Gundemaro (610-612)
Sisebuto (612-621)
Recaredo II (621)
Suíntila (621-631)
Sisenando (631-636)
Khíntila (636-639)
Tulga (639-642)
Khindasvinto (642-653)
Recesvinto (653-672)
Wamba (672-680)
Ervigio (680-687)
Egica (687-700)
Witiza (700-710)
Rodrigo (710-711)
Ataúlfo (410-415)
Sigérico (415)
Walia (415-418)
Teodorico (418-451)
Turismundo (451-453)
Teodorico II (453-466)
Eurico (466-484)
Alarico II (484-507)
Gesaleico (507-510)
Amalarico (510-531)
Theudis (531-548)
Theudisclo (548-549)
Agila I (549-551)
Atanagildo (551-567)
Liuva I (567-572)
Leovigildo (572-586)
Recaredo (586-601)
Liuva II (601-603)
Witérico (603-610)
Gundemaro (610-612)
Sisebuto (612-621)
Recaredo II (621)
Suíntila (621-631)
Sisenando (631-636)
Khíntila (636-639)
Tulga (639-642)
Khindasvinto (642-653)
Recesvinto (653-672)
Wamba (672-680)
Ervigio (680-687)
Egica (687-700)
Witiza (700-710)
Rodrigo (710-711)
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